Liberada Berta Soler, pero con prohibición de salir de la sede de las Damas de Blanco

La líder de las Damas de Blanco, Berta Soler, que fuera detenida este sábado en dos ocasiones, fue liberada, pero con orden de la Seguridad del Estado de no salir de la sede del movimiento femenino en Lawton.

“Me detuvieron dos veces y en ambas ocasiones me tuvieron dentro de una patrulla cerrada. La primera vez fue por espacio de 40 minutos y la segunda por alrededor de una hora y 15 minutos”, contó Soler a DIARIO DE CUBA.

“La última vez me dijeron que hay una orden de que no puedo salir de la sede nacional, cuestión que no pienso admitir. Asumo que me detengan el domingo, pero el sábado no puedo permitir que me impidan mi salida a realizar cosas como ciudadana que soy”, lamentó.

Dijo que la limitación de salida no sabía hasta cuándo sería.

La representante de las Damas de Blanco denunció “el caso de Nieves Matamoros, a quien le realizaron un registro en su vivienda, otro más”.

“Le decomisaron productos que su hijo vende bajo una licencia de cuentapropista. Le confiscaron las hortalizas y vegetales que tenía”, señaló.

“Detuvieron a su hijo, titular del permiso, así como a la hermana. A él ya lo habían liberado, pero ella continuaba bajo arresto”.

“El mes pasado sucedió lo mismo, en esa ocasión, fueron detenidas Matamoros y su hija y permanecieron bajo arresto por más de 24 horas”, recordó Soler.

Más temprano, la Dama de Blanco Aluiska Gómez informó a DIARIO DE CUBA que Soler había sido conducida por las fuerzas del régimen en un carro patrulla hacia algún lugar que desconocían.

“Ella por la mañana salió de la sede con su esposo, el exprisionero político Ángel Moya. Al rato vimos que la trajeron a ella en una patrulla”, contó Gómez.

“La cosa era conmigo porque a Moya, que también se manifestó durante mi primer arresto, no lo detuvieron”, señaló Soler.

La representante de las Damas de Blanco intentó salir una segunda vez para dirigirse a La Habana del Este “para ver a su hermana”, pero fue otra vez apresada.

La sede del grupo de mujeres opositoras se encuentra bajo operativo cada fin de semana para evitar que el domingo puedan asistir a misa o exigir la libertad de los presos políticos como vienen haciendo desde 2003. Igual suerte corren otras activistas en el resto de la Isla cuando intentan llegar a sus respectivas iglesias. Muchas son multadas por “saltarse los dispositivos de seguridad”.

El pasado lunes 17 de julio, dos sacerdotes de la Iglesia Católica oficiaron una misa en la sede de las Damas de Blanco, para acercar la ceremonia a estas mujeres, a las que el régimen impide ejercer sus libertades religiosas como admitieron los propios párrocos Cástor Álvarez y José Conrado durante la eucaristía.

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