Acuerdo entre Cuba y la UE llega en ‘un escenario muy distinto’


Antonio Rodiles durante una entrevista (Captura de Pantalla/CubaNet)

MIAMI, Estados Unidos.- El acuerdo de cooperación entre Cuba y la Unión Europea que entrará en vigor el próximo 1 de noviembre lo hará “en un escenario muy distinto” al que existía cuando comenzaron las negociaciones entre La Habana y Bruselas, opinó el opositor cubano Antonio Rodiles.

En declaraciones a Martí Noticias, rodiles expresó que “a partir de noviembre entra en vigor este acuerdo, en un escenario muy distinto. América Latina ha dado un giro, estos sistemas autoritarios han ido retrocediendo, la administración de Estados Unidos ha ido cambiando completamente su enfoque hacia la dictadura”.

Crítico con las negociaciones previas al acuerdo entre La Habana y el bloque de países europeos, el opositor calificó como “una atrocidad” la aceptación de “el llamado sistema legal y jurídico del régimen” como algo legítimo.

El acuerdo se hace efectivo en medio de un contexto de tensión entre Washington y La Habana. “A partir de noviembre entra en vigor este acuerdo, en un escenario muy distinto. América Latina ha dado un giro, estos sistemas autoritarios han ido retrocediendo, la administración de Estados Unidos ha ido cambiando completamente su enfoque hacia la dictadura”, dijo Rodiles.

Agregó que “todo aquello que se prometía con los acuerdos se ha ido quedando bastante pálido”.

“Espero que la Unión Europea tendrá que revalorar ese acuerdo, tendrá que ver desde que punto puede retomar el tema de los derechos humanos”, agregó.

En diciembre de 2016, Cuba firmó un acuerdo con el bloque europeo, cuyas relaciones se regían hasta entonces por la denominada Posición Común de 1996. La isla caribeña fue la última en Latinoamérica en entrar a un pacto de este tipo con la Unión Europea.

El régimen cubano consideraba hasta entonces que la Posición Común era “injerencista”.

El respeto y las “mejoras de los derechos humanos” como requisito de la cooperación europea se convirtió en un obstáculo durante la negociación del acuerdo bilateral, pero ambas partes resolvieron llevar a cabo un diálogo paralelo sobre derechos humanos, que ya ha visto varias ediciones.

Varios disidentes cubanos habían pedido sin éxito a la Eurocámara que no ratificara el acuerdo.

Leer en Cubanet